
El paseo está amenizado con miradores, grupos escultóricos, áreas de descanso y zonas para practicar la pesca y se ilumina con cerca de 300 farolas decoradas con grandes variedades de esmaltes que representan principalmente temas marineros o motivos relacionados con leyendas o la cultura gallega, sugeridos por los lugares que atraviesan.El paseo marítimo constituye uno de los recorridos habituales para la población coruñesa. Jóvenes y mayores se acercan a él a diario para correr, caminar o montar en bicicleta con el fin de hacer su vida más sana. Con este fin, y para evitar el uso excesivo de los coches, el ayuntamiento ha inaugurado durante el año pasado un nuevo servicio que consiste en el alquiler de bicicletas, con muchas de sus “estaciones” a lo largo del paseo marítimo. Puede encontrarse más información sobre esto en internet.

A mí, este recorrido me activa cuando me falta algo de energía o me relaja en esos momentos en que no encuentras la quietud en ningún lado. Y es que pocas cosas me resultan tan gratificantes como un paseo con el romper de las olas de fondo, el aroma a salitre y las lejanas vistas de playas y costas de marineras poblaciones. Sada, Santa Cristina o Mera, son las costas que se ven desde él y las que recomiendo visitar una vez que La Coruña haya quedado disfrutada.
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