domingo, 31 de enero de 2010

LA CORUÑA, LA CIUDAD DONDE NADIE ES FORASTERO...

VENGAS DE DONDE VENGAS…SEAS CÓMO SEAS…EN LA CORUÑA ESTARÁS COMO EN TU CASA…”LA CIUDAD DONDE NADIE ES FORASTERO” TE OFRECE LO MEJOR DE LA GASTRONOMIA ATLÁNTICA, BAÑADA DE LA BELLEZA DEL PAISAJE MARINO, ACOMPASADA DE LA NATURAL CORDIALIDAD DEL CARÁCTER GALLEGO Y ARMONIZADA CON CIENTOS DE RINCONES CARGADOS DE HISTORIA Y CULTURA. UN LUGAR, EN DEFINITIVA QUE SEAS O NO GALLEGO DESPERTARÁ EN TI LA TAN PECULIAR MORRIÑA…
POR ESO, ENTRE OTRAS MUCHAS RAZONES, CORUÑA ES UN LUGAR DE OBLIGADA VISITA…Y PARA CUANDO TE DECIDAS, ESPERO QUE ESTE BLOG PUEDA SERTE ÚTIL. EN ÉL DESCRIBO UN BREVE RECORRIDO POR LOS MÁS DESTACADOS RINCONES DE ESTA ENTRAÑABLE CIUDAD PARA APRENDER, COMPRAR, COMER O SALIR.

sábado, 30 de enero de 2010

LA RUTA

He escogido como punto de partida la Puerta Real, situada en uno de los laterales de la Plaza de María Pita. A partir de allí atravesaremos la Ciudad Vieja, la zona más histórica y monumental de toda la urbe, para descender después al puerto deportivo y a partir de allí, recorrer todo el paseo marítimo, pasando por puntos tan característicos como el Castillo de San Antón, la Torre de Hércules o las playas de Orzán y Riazor. Rodearemos el Estadio de Riazor al llegar a él para adentrarnos en el centro de la ciudad. Conoceremos la Plaza de Pontevedra y su relación con Picasso, respiraremos aire puro en el parque de Santa Margarita y, tras recorrer la calle más elitista de la ciudad, Juan Flórez, llegaremos a Cuatro Caminos, dónde ir de compras es casi una obligación. Al llegar al puerto conoceremos la verdad sobre la gastronomía gallega, que degustaremos más adelante, pasados los cantones, en alguna terraza de la marina, ensimismados con las inmejorables vistas de las galerías. Y para terminar, de nuevo, la Plaza de María Pita, nos dejará el buen sabor de boca de una historia de amor y coraje, y de la mejor zona de tapeo. ¿No suena apetecible?


Ver LA CIUDAD DEL FORASTERO. en un mapa más grande

AMANECER EN LA CIUDAD ALTA.

La ciudad alta es el nombre que antiguamente recibía la Ciudad Vieja por estar construida sobre el punto más alto de la ciudad.
Al entrar en ella parece que te aíslas en un micro espacio que nada tiene que ver con el bullicio que dejas atrás. Calles estrechas, empinadas travesías, casas con historia, piedra, leyenda…un escenario de cuento de hadas…o de meigas…donde daremos nuestros primeros pasos.
Al pasar la Puerta Real, subiendo por la calle Santiago y girando hacia la derecha por la calle Tabernas, que curiosamente es de las pocas calles que no tiene este tipo de establecimientos, se llega a la Casa Museo de Emilia Pardo Bazán. Este edificio, que resulta ser un típico Pazo urbano, fue vivienda familiar de la sonada escritora y, actualmente, comparte dependencias con la Real Academia Gallega de la Lengua. Quizás, esta ubicación contigua esté relacionada con que Doña Emilia fue uno de los principales propulsores de la susodicha Academia.
En el interior, pueden contemplarse un gran número de pertenencias personales de la condesa, tanto de su vida cotidiana, que pueden hacernos imaginar como era su día a día, como todos los objetos artísticos y referentes a su obra literaria e intelectual que poseía en esta casa. Hasta contiene la reinstalación de su propio dormitorio, eso tan típico en las casas museos y que a mi particularmente, nunca dejará de ponerme los pelos de punta contagiándome una extraña sensación al haber palpado la cama dónde durmió alguien que es espectro desde antes de que naciera.
Justo enfrente se encuentra La Iglesia de Santiago, el más antiguo de todos los templos coruñeses (pertenece a los siglos XII-XIII). Por lo que he sabido, es además el más representativo e importante. Este es un título que le viene de antiguo, pues ya en el siglo XV se reunían las autoridades de la ciudad en su atrio.
Desde el exterior, la mezcla de estilos románico, gótico y compostelano, dan muestras de que a lo largo de los siglos sufrió varios deterioros, incendios, reformas y reconstrucciones parciales. En la entrada principal, la fachada oeste, haciendo honor a su nombre, está representado el Apóstol Santiago a caballo en el tímpano.


A tan solo unos pasos, continuaremos nuestro paseo hacia La Plaza de Azcárraga, un lugar tranquilo y romántico, especialmente si es visitado al ocultarse el sol.

Antiguamente, además de celebrarse festejos y ceremonias de tipo público, era donde se realizaba la venta de grano y por eso recibía el nombre de Plaza da Fariña. Hoy en día acoge un bonito jardín, alrededor de la Fuente del Deseo.

Además, está situada contigua al edificio de Capitanía General de Galicia, que está presidido por la Plaza de Capitanía.
Al salir de la Plaza, y subiendo por la calle de Las Damas, se llega a la Iglesia de Santa María, conocida como “Iglesia do Campo” por estar primitivamente fuera de los muros de la ciudad, o Colegiata, por ser la sede de la máxima autoridad religiosa de La Coruña e incluso a veces, Santa María del Mar, por ser del gremio de los marineros, forma un conjunto de una belleza incalculable. Conserva prácticamente toda su estructura original, de estilo románico, siendo un ejemplo de la pervivencia de este estilo hasta bien entrado el gótico.


Siguiendo por la calle del mismo nombre que la Iglesia, vamos a dar a la Placita de las Bárbaras, enfrente de la puerta del convento de Madres Clarisas, sombreada de acacias y presidida por un significativo cruceiro.
A su lado, la Iglesia de Santo Domingo, de estilo barroco gallego, y de la segunda mitad del siglo XVIII.

Éste templo, construido dónde anteriormente había otra iglesia románica que quedo completamente destruida durante el asalto del ejercito inglés de Drake a La Coruña, tiene la peculiaridad de que su torre no está construida en el mismo plano que la fachada, sino ligeramente oblicua, dándole una extraña apariencia.

viernes, 29 de enero de 2010

TARDE DE CULTURA

Justo enfrente de la Iglesia, haciendo esquina en el número 16 hay una casa de comidas dónde haremos nuestra primera bien merecida parada para comer. La Momos es un lugar acogedor, con una cuidada decoración. Sobre el techo de la barra cuelgan un gran número de meigas y otros objetos variopintos que le dan un aire desenfadado. Las camareras son amables y el servicio es rápido. Y lo más importante, la comida es excelente. Raciones, tapas o menú del día, todo con un toque gallego y un sabor extraordinario.
Ya con el estómago lleno hemos recuperado fuerzas para continuar nuestra ruta. El siguiente punto a visitar es uno de los lugares más entrañables de la ciudad vieja y de los más románticos de toda la urbe, es el Jardín de San Carlos. Este jardín, de estilo inglés, acoge la tumba del General Sir John Moore, muerto en 1809, ante las tropas de Napoleón, durante la Batalla de Elviña, que tuvo lugar en dónde hoy se encuentra el Campus de la Universidad. Pero antiguamente, fue construido como baluarte para la defensa de la ciudad, hasta que en el siglo XVIII estalló su polvorín y quedó completamente destruido.

Esta Batalla de Elviña es uno de los capítulos más importantes en la historia de la Coruña, y la mejor manera de conocerla mejor es visitano el museo militar regional, que alberga una maqueta dónde ésta es representada. Además, en él se exponen numerosas piezas de artillería tan curiosas como los siete cañones que al disparar hacen sonar cada una de las notas del pentagrama.
Al lado del museo militar, la Iglesia de la Orden Tercera, es, en mi opinión una de las Iglesias mejor cuidadas de todas cuantas he conocido. Esto la dota de un encanto particular. Es de las típicas iglesias que nada más entrar, producen en ti un escalofrío que te hace emocionarte y recordarte que necesaria es la fe. Construida en el año 1743 sobre planos de Simón Rodríguez, un renombrado arquitecto compostelano, estaba en un principio adosada a la Iglesia de San Francisco, Iglesia y convento que antiguamente estaba situado en dónde hoy está el museo militar y del que solo se conserva el extenso jardín de la parte posterior de este y un antiguo pozo de dónde los monjes obtenían agua.
Un poco más delante de la Iglesia, la Fundación Luis Seoane nos permitirá apreciar lo más destacado del arte y de la cultura contemporánea. Y un claro ejemplo es la obra de este artista que se expone allí permanentemente.

NOCHE DE MEIGAS

Después de una dura jornada recorriendo todas las callejuelas y recreándose en tanto monumento, es bien merecido algo de distracción. Para comenzar, nada más salir del museo, pararemos en el Chipirón, un pequeño y acogedor café dónde acompañaremos una caña con alguna de las tapas tradicionales que oferta asiduamente.
Al terminar, la cosa no puede acabar aquí. La ciudad vieja es uno de los lugares que recomiendo sin dudar para salir. Al igual que ocurre cuando recorres sus calles en busca de monumentos, cuando sales de marcha te trasladas ilusoriamente a otro tiempo y a otro lugar distinto al centro de la ciudad. Los locales son diferentes, peculiares, con encanto. Todos destacan por una cuidada decoración y por producir la sensación de que el tiempo se para y la noche durará eternamente.
Recomiendo comenzar por la Tetería. Al ritmo de una peculiar música y con una exótica decoración (cientos de cachivaches colgando por paredes y techos) podréis degustar tés tan sabrosos que parecerá que os habéis trasladado en un momento al mismísimo Marruecos o a la lejana India.
Al lado, el Garufa, es una sala de conciertos dónde muchos de los músicos locales dan muestras de su arte de miércoles a sábado a partir de las once y media de la noche.
Y a continuación, la Madame, de estética similar a la tetería, aunque más español, es otro local dónde tomar algo degustando a la vez una atmosfera muy agradable.

Si vuestro estilo es algo más kitsch, el Belle Epoque, situado al lado de la Plaza de Capitanía seguro que conseguirá sorprenderos.
Y para cuando nos adentremos más en la noche, La Diablita, en la calle Damas, el Itaca, en la Travesía de Puerta de Aires, un tradicional, o La Gata, en la Plaza de Azcárraga, nos ofrecen copas y música hasta las tres de la mañana.
Ésta será una hora prudente para retirarse. Para dormir, esta noche, nos daremos el lujo de hospedarnos en el hotel de mayor categoría de la ciudad. El Hotel Gran Hesperia Finisterre, un lujo de cinco estrellas situado en el Paseo del Parrote, a la salida de la ciudad vieja.

UNA TARDE DE VELERO

Probablemente os hayáis dejado llevar por los encantos de la mágica noche coruñesa, que en la ciudad vieja, siempre es más mágica, y la noche anterior se hizo más larga de lo previsto, por eso, el día de hoy, además de comenzar más tarde, será relajado y tranquilo, aunque seguirá cargado de rincones imprescindibles.
Después del suculento desayuno del hotel que ha dejado constancia de que el alojamiento es en un cinco estrellas, volveremos a retomar la ruta justo a la salida de este, en el Paseo del Parrote. Desde aquí podemos ver algunos restos de las antiguas murallas que, durante el siglo XIV fueron construidas para defender la ciudad vieja. En frente del muro del jardín de San Carlos, por ejemplo, hay un mirador que se hizo aprovechando un baluarte y dónde se colocaron varios cañones de esa época. Este mirador ofrece unas sorprendentes vistas de todo el puerto.
El puerto es dónde los yates y barcos de pesca atracan Este puerto es uno de los cinco puertos deportivos de Galicia con bandera azul de la Unión Europea y desempeña una labor de primer orden en el campo de vigilancia y salvamento marítimo. Varias empresas alquilan embarcaciones de vela o a motor, y mi recomendación, para acabar de despejarnos, será un maravilloso paseo en alguna de ellas, que al mismo tiempo nos proporcionará una experiencia única. Si la economía o la inexperiencia os hace pensar que esta es una opción demasiado laboriosa, y vuestra estancia en la Coruña se corresponde con la época estival, podéis optar por un tranquilo paseo en el barco Rías Altas, un barco que cada hora zarpa desde la dársena de La Marina, en al esquina con el muelle de o Parrote, para realizar recorridos de una hora a lo largo de la ría de Coruña.
A mi personalmente el contacto con el mar me abre el apetito, asique recomendaré ya un sitio para poder almorzar. Il Tocco Genovese, en el paseo de la Dársena 6, a escasos pasos del puerto, es uno de los más prestigiosos restaurantes italianos de la ciudad. Una limpieza extrema, acompañada de un más que cordial trato y una acogedora atmósfera lo convierten en un restaurante que, si amáis el mundo de la pasta, no podéis dejar de sin visitar.
Entre el puerto se encuentra el Castillo de San Antón, que será nuestro destino para la sobremesa. Hoy en día es un museo arqueológico, pero, originalmente fue construido como fortaleza para defender la ciudad de la entrada de barcos enemigos al puerto, y poseía un pequeño hospital en el que pasaban cuarentena los marineros con enfermedades contagiosas. Más tarde fue usado como prisión, donde estuvieron encerrados varios personajes ilustres de Galicia. Un dato curioso es que, alrededor de él permanecen hundidos restos de barcos antiguos, de épocas romanas, vikingas y medievales.
Un poco más adelante, la Torre de Control Marítimo se levanta como en medio de la nada con forma de una gran hache. Esta torre fue construida después de que un petrolero llamado Mar Egeo se hundió e incendió al lado de la Torre de Hércules en 1992. Además, cuando en el año 2002 tuvo lugar un nuevo accidente, el del petrolero Pestrige, quizás más conocido pues amenazó además a las costas francesas y portuguesas, fue el lugar desde dónde se dirigieron todas las operaciones para solventar el desgraciado accidente.
Al anochecer, un paseo por la Dársena nos conducirá de vuelta al hotel dónde cenaremos. Y es que no podemos alojarnos en este hotel sin degustar su cocina. Será, sin duda alguna, la mejor manera de despedirnos. Con una cuidada cocina de autor, que te permiten disfrutar de la gastronomía gallega emplatada a forma de pequeña obra de arte con y unas vistas excelentes de toda la bahía coruñesa.

CAMINATE NO HAY CAMINO...SE HACE CAMINO AL ANDAR

Tras dejar el hotel, y todavía con el frescor de la mañana que se va levantando poco a poco, caminaremos hasta enfrente de la torre de control marítimo donde comienza el paseo marítimo. Es uno de los más largos en Europa, de aproximadamente 14 km, y consiste en una amplia avenida de cómoda circulación para coches, paseantes, o bicicletas, que además dispone de un recorrido en tranvía turístico, que os invito a experimentar. El paseo está amenizado con miradores, grupos escultóricos, áreas de descanso y zonas para practicar la pesca y se ilumina con cerca de 300 farolas decoradas con grandes variedades de esmaltes que representan principalmente temas marineros o motivos relacionados con leyendas o la cultura gallega, sugeridos por los lugares que atraviesan.
El paseo marítimo constituye uno de los recorridos habituales para la población coruñesa. Jóvenes y mayores se acercan a él a diario para correr, caminar o montar en bicicleta con el fin de hacer su vida más sana. Con este fin, y para evitar el uso excesivo de los coches, el ayuntamiento ha inaugurado durante el año pasado un nuevo servicio que consiste en el alquiler de bicicletas, con muchas de sus “estaciones” a lo largo del paseo marítimo. Puede encontrarse más información sobre esto en internet.
A mí, este recorrido me activa cuando me falta algo de energía o me relaja en esos momentos en que no encuentras la quietud en ningún lado. Y es que pocas cosas me resultan tan gratificantes como un paseo con el romper de las olas de fondo, el aroma a salitre y las lejanas vistas de playas y costas de marineras poblaciones. Sada, Santa Cristina o Mera, son las costas que se ven desde él y las que recomiendo visitar una vez que La Coruña haya quedado disfrutada.

QUE TRISTES, QUE SOLOS SE QUEDAN LOS MUERTOS

Al ir caminado por el Paseo Marítimo, tenemos la posibilidad de ir conociendo a la par, otros enclaves característicos de la ciudad.
Un ejemplo es la Escuela de Arte de Pablo Picasso, la Sociedad Deportiva de la Hípica o el Cementerio de San Amaro.
Muchas veces he oído que la gente suele visitar los cementerios cada vez que va a una ciudad nueva para conocer mejor la forma de vivir, sentir y pensar de las personas que viven allí. No entendí esta comparativa hasta que conocí el Cementerio de San Amaro, un cementerio de estilo atlántico. Este tipo de cementerios son propios de las zonas en las que hay una fuerte vinculación al mar y se caracterizan por la disposición de cara al mar y en grada de los nichos. Es como si se quisiera que a los muertos les diera el sol y la brisa marina en la cara.

jueves, 28 de enero de 2010

FARO DE LEYENDA

A continuación se llega a la Torre de Hércules, monumento del que seguramente todos habréis odio hablar, puesto que es el símbolo de la ciudad, y que, en junio del año pasado, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, por ser el faro romano más antiguo del mundo todavía en funcionamiento. Se trata de un edificio del siglo II construido con la finalidad de que las embarcaciones se guiaran al entrar en el puerto coruñés, aunque no se puede descartar, que existiera asimismo la voluntad de edificar un gran monumento que expresara el poder del Imperio romano. Por aquel entonces, la Torre estaba rodeada por una rampa por la que se subían carros que transportaban el combustible para el faro, alimentado por leña. Posteriormente, en el siglo V, la ciudad fue atacada por los normandos y la Torre quedo abandonada durante años. Por fin, en el siglo XVIII es restaurada, y como resultado surge la estructura actual, en la que la escalera para subir a la cúpula es interior y el faro es de instalación eléctrica. Por tanto, sólo en el interior quedan restos de la torre romana del siglo II.
Además de tener una compleja historia, La torre de Hércules siempre ha sido fuente de mitos y leyendas, relatos que se han ido transmitiendo de generación en generación. La leyenda que explica su construcción cuenta que en estas tierras un gigante llamado Gerión tenía aterrorizados a todos sus habitantes. En ayuda de ellos acude Hércules, hijo del dios Zeus, que se enfrenta al gigante durante tres largos días. Tras una dura lucha, Hércules vence y mata a Gerión, le corta la cabeza y la entierra mandando construir una torre encima conmemorando su victoria. Este es el motivo por el que en el escudo de La Coruña aparecen representadas la Torre de Hércules, y la calavera del tirano Gerión.

En las inmediaciones de la Torre de Hércules hay un interesante parque de esculturas contemporáneas. Y enfrente, la antigua prisión provincial es ahora un proyecto que pretende realizarse en el futuro y sobre el que se barajan dos posibilidades; un Parador o quizás un centro de Interpretación de la Torre de Hércules.

TARDE DE MUSEOS

A aproximadamente 300 metros de la Torre de Hércules, en la calle Torre, número 93, se encuentra La Cabaña del Cazador, la parrillada más antigua de la ciudad, que goza con gran prestigio por la calidad de sus alimentos y su cuidadosa elaboración. Con esta introducción, es una buena opción para hoy ¿no? En el propio restaurante recomiendan el churrasco de ternera gallega pero yo, que no soy muy forofa de la carne, sino más bien todo lo contrario, recomiendo el bacalao o el lenguado a la parrilla. Simplemente exquisito.
Un poco más delante de la Torre de Hércules, se encuentra el Aquarium Finisterrae, que ha cumplido en el mes de junio del año pasado 10 años. Fue creado con el objetivo de representar el ecosistema marino de la costa gallega, aunque cuenta con otras especies más exóticas como pueden ser las focas de la piscina exterior. Os recomiendo que lo visitéis y que disfrutéis de la sala Nautilus, una estancia sumergida bajo el nivel del mar en la piscina más grande de Europa.
Siguiendo por el paseo marítimo, un edificio con forma de barco llama la atención. Es el Museo del Hombre, también llamado La Domus. El edificio, diseñado por el famoso arquitecto japonés Arata Isozaki, muestra la visión científica de los aspectos que tienen relación con el ser humano como individuo y como especie. Es el mejor lugar para conocer todos los secretos que encerramos dentro de nosotros.
A su entrada podéis ver también una estatua de Botero, famoso pintor, escultor y dibujante colombiano.

NOCHE ALTERNATIVA

Un poco más adelante de la Domus, subiendo por la Plaza de Zalaeta, es dónde se encuentra la zona de Monte Alto. Originalmente era dónde se situaba el área industrial de la ciudad. Hoy me gustaría proponérosla como una alternativa para salir por la noche tanto como para ir a tomar tapas como para disfrutar de entrañables lugares para escuchar buena música o tomar unas copas.
Para comenzar yo siempre recomiendo el Bar de Juan, en la calle Independencia 6. Sigue la línea de los locales que hasta ahora os vengo a recomendar, decoración muy llamativa y una música poco frecuente en los locales de copas pero disfrutada por todos los presentes le dan un toque único y hace que todo sea más acogedor. Un poco más adelante, El Tren destaca como un lugar de tapas y raciones, dónde calmaremos el apetito. Para cuando ya se ha tomado la primera copa y se ha llenado la panza, el Mardigras nos ofrece una peculiar sala de conciertos en la calle Travesía de la torre 6. El 14!, el Polvorín o Desmadre son otras alternativas para que la noche no se vuelva monótona.

Pero el lugar dónde toda la juventud sale en Coruña es en el Orzán. Recibe este calificativo porque la zona de pubs está situada justo enfrente de la playa del mismo nombre, así como porque este es el nombre de la calle dónde la mayoría de los bares se encuentran. O cachivache, Private lounge bar, Club coruña,Tandem… todos varían según el público o la música, tendrás que encontrar tu lugar, pero cualquiera es una buena opción.
Prácticamente todos los pubs del Orzán cierran sobre las cinco de la mañana, dejando paso a las discotecas, que en la ciudad se reducen a dos, el Playa Club y el Ola Green, ambas un poco alejadas de esta zona.

Para cuando nuestro cuerpo crea que ya ha sido suficiente fiesta, el Meliá María Pita nos ofrecerá un alojamiento tan satisfactorio que será dificil de igualar. Instalado en un curioso edificio completamente acristalado, es agradable nada más entrar, dónde, en una recepción llena de frondosas plantas naturales un personal jóven que parece amar lo que hace te ofrece insistentemente todo lo que tiene.

UN RAYO DE SOL..OH OH


Hoy programaré otro día tranquilo porque si los planes sugeridos para ayer se han llevado a rajatabla, creo que la noche ha acabado muy tarde y probablemente el despertar de hoy estará más próximo a la hora de comer que a la del desayuno. Asique recomiendo lo más práctico, comer en el propio hotel. Con esto también me gustaría recomendar que no dejéis de degustar los restaurantes de los hoteles en los que os alojéis. Creo que la gente debería aprender a perder el miedo de que se cumpla el falso mito de que el restaurante de un hotel es un coste demasiado elevado para una escasa satisfacción.
Como el hotel se encuentra justo enfrente del paseo marítimo, es muy sencillo retomar nuestro itinerario. Como podréis ver, el paseo continúa bordeando las playas del Orzán y Riazor, y pasando frente a modernas fuentes como la de los surfistas. El sentido de esta fuente es que el Orzán es una playa donde habitualmente se practica este deporte. Un poco más adelante, las banderas de Galicia y España presiden la coraza del Orzán, un rompeolas que divide las dos playas que componen la bahía, el Orzán y Riazor, y que es parte de las fortificaciones que antiguamente protegían a la ciudad.
Estas playas, igual que todas las españolas, comenzaron a tomar importancia a finales del siglo XIX cuando comenzaron a divulgarse las propiedades curativas de los baños de mar y la toma de sol. Comenzaron a ser entonces, un destino habitual durante el verano y, las señoras más pudientes de las zonas del interior se trasladaban a la costa coruñesa en busca de las propiedades del mar. Estas señoras se conocían con el nombre de “Catalinas” y en honor a ellas se hizo la estatúa que, como si quisiera dirigir el tráfico se alza en medio de una glorieta enfrente a Riazor.
No recorreremos nada más hoy, creo que la mejor opción es un baño de sol en cualquiera de estas dos playas y si es invierno, un paseo tranquilo atravesando las mismas. Antes de retirarnos, una buena cena en el restaurante Utopía, en la Avenida de Buenos Aires (enfrente mismo de la playa de Riazor).
Una opción para comer bien, con una excelente relación calidad precio, y una atmósfera vanguardista, muy moderna y distinta. El rape en salsa de guisantes o el solomillo de cerdo en salsa de moras son mis recomendaciones para terminar este breve día.

AL FINAL DE ESTE PASEO

Lo último que veremos de las proximidades del paseo marítimo será El Estadio de Riazor, dónde el equipo local, Deportivo de La Coruña, juega. A modo de curiosidad contaré que el estadio no pertenece al equipo, si no al ayuntamiento. Pero lo más sorprendente de todo es que el equipo se lo alquila por solamente 1 € al año. Alrededor del estadio hay varias estatuas que se construyeron en honor a los mejores futbolistas que pasaron por el equipo.
Nuestra ruta abandonará ahora el paseo marítimo, pero éste todavía continúa durante algunos kilómetros. Si siguiésemos por el nos encontraríamos un monumento llamado Obelisco Millenium, que, echo de cristal gallego grabado con dibujos de la historia de la ciudad, fue construido hace 10 años para celebrar el comienzo de una nueva era. El lugar en el que está situado está a la misma altura que la Torre de Hércules, intentando representar la comparación entre el ayer y la actualidad.

Un poco más alejado, encontraríamos un gran ascensor panorámico de cristal que permite subir desde el paseo hasta el Monte de San Pedro, desde dónde se pueden contemplar las mejores vistas de la península coruñesa, y si se desea, acompañarlas de una exquisita cena, puesto que allí mismo se ha abierto un restaurante, que, aunque no es barato, ofrece unas sensaciones indescriptibles.
Después de este pequeño desvio, retomaremos nuestro circuito en el que rodearemos el Estadio, bordeado de restaurantes dónde comer a buenos precios, para continuar por la Avenida de la Habana, en lo que se conoce como Ciudad Jardín. Este barrio planificado en los años 20 tenía como finalidad acoger a familias de moderados recursos económicos en viviendas unifamiliares con espacios intermedios ajardinados, al estilo de las viviendas inglesas. Pero finalmente, fue ocupado por los emigrantes que regresaban de hacer fortuna en América, y otorgaron a las casas un estilo colonial. Esta es la razón por la que son tan diferentes entre si y por la que casi todas poseen exóticas palmeras en sus jardines. Actualmente es una de las zonas más lujosa y cara de la Coruña.
Continuaremos paralelos a la Plaza de Portugal, subiremos por Calvo Sotelo, hasta llegar a la calle Fernando Macías, dónde comeremos en el restaurante Artabria. Elegante, distinguido, y con una cuidada cocina creativa de autor, de gran calidad es esos sitios en los que te sientes como alguien importante. De primero os recomiendo las cestillas crujientes de zamburiñas, están increíblemente buenas.

COCHES, BULLICIO Y VIDA

Después de comer nos dirigiremos hasta lo que se conoce como el ensanche.
Esta zona, presidida por la Plaza de Pontevedra, recibe este apelativo porque a finales del siglo XIX y comienzos del XX la población empezó a extenderse más allá de la ciudad vieja, formando un nuevo barrio y dónde, hoy en día, se conservan los pocos edificios modernistas propios de aquella época.


La susodicha plaza es un punto estratégico de transportes, ya que todos los autobuses urbanos pasan por ella, asique es probable que de optar por el transporte público ahí encontréis el que necesitéis para desplazaros.
Y, algo que seguramente no sabréis sobre este lugar es la relación que guarda con el mundialmente famoso pintor Picasso. Él artista vivió en la Coruña cuando era niño, entre los años 1891 y 1895, en una de las bocacalles perpendiculares a esta plaza, plaza en la que jugaba y dónde comenzó sus estudios en lo que ahora es el Instituto Eusebio da Guarda y que, por aquel entonces, era la Escuela de Arte.

miércoles, 27 de enero de 2010

ATRAVESANDO EL ENSANCHE

La Plaza de Pontevedra se alarga por la calle Juan Flórez. Tanto esta como sus paralelas son una zona de compras por las múltiples tiendas que poseen, como de tapeo. No obstante, es necesario saber, que los precios aquí por lo general son más caros y los ambientes más selectos. Y es que esta zona es habitual de la gente de mayor poder adquisitivo de la ciudad. En la segunda perpendicular a Juan Flórez se encuentra la Plaza de Lugo que alberga el mercado de pescado y verduras más importante de la ciudad y dónde hay una amplia gama de tiendas de ropa En la dirección opuesta, subiendo la calle Cabo Santiago Gómez, un imponente edificio llama la atención con su sucesión de columnas. Es el Palacio de la Ópera, donde habitualmente se dan conciertos de la orquesta sinfónica y se representan importantes óperas. Detrás de él, el Parque de Santa Margarita es uno de los preferidos por los coruñeses, y uno de los más amplios de toda la ciudad. Menos ajardinado que la mayoría y con más aspecto de monte, pero siempre bien cuidado, ocupa un alto que domina la ciudad, aunque las vistas quedan un poco tapadas por la altura de los edificios colindantes. Además de ser un hábitat escogido por numerosas aves, cuenta con un estanque con algunas especies de patos y cisnes curiosos y al que se traslado un molino de viento que hoy en día les sirve de cobijo..El parque, además, alberga la Casa de las Ciencias y el Planetario, dos importantes museos de la ciudad. La Casa de las Ciencias se instalo en un palacete construido en 1940 que quedara sin construir y fue inaugurado en el año 1985 por los reyes de España. En la primera planta expone diferentes proyectos de ciencias naturales. En la segunda, de carácter interactivo, el visitante puede ensayar con aparatos de carácter experimental, En la tercera, las exposiciones temporales nos sorprenderán con nuevos conocimientos cada poco tiempo y la cuarta una colección de historia natural junto con varios animales disecados, fósiles o minerales. En su parte superior, una bóveda semiesférica acoge el Planetario, donde se proyecta el estado del cielo con todo el misterioso mundo de las estrellas en la posición en la que se encuentran en cualquier día del año.

DE TAPEO

Para terminar el día de hoy, disfrutaremos de una de las costumbres de todos los coruñeses y coruñesas más deliciosas: el tapeo.
La tapa nació de la necesidad de agricultores y trabajadores de otros gremios de ingerir un pequeño alimento durante su jornada de trabajo que les permitiera continuar la tarea hasta la hora de la comida y para despertar el apetito y la sed de la clientela para que consumieran más. El tentempié exigía vino, porque el alcohol aumentaba el entusiasmo y las fuerzas y el invierno calentaba el cuerpo para afrontar los rigurosos fríos del campo o taller medieval.
Al servirse se ponía el vaso o jarro de vino tapado con una rodaja de jamón o queso con 2 finalidades: evitar que cayeran impurezas o insectos en el vino y facilitar al cliente empapar el alcohol con un alimento sólido. Este fue el origen del nombre.
El tapeo como fenómeno social es relativamente moderno ya que se expandió en las décadas siguientes a la post guerra cuando con el crecimiento económico se incrementó el número de bares y con ello esta costumbre.

Para degustar esta tradición, bajaremos aproximadamente en la mitad de la calle Juan Flórez por la perpendicular Marcial de Adalid, y llegaremos a la Plaza de Vigo. El problema será ahora en que taberna comenzar...
O’bo es una tasca de dos ambientes, un mesón para saborear las tapas y raciones en un ambiente bullicioso y un restaurante, para degustar sus sabrosos platos. Si os decantáis por él debéis probar el pulpo “a feira”. En la amplia barra de Lizarrán encontrarás la mayor y mejor variedad de pinchos fríos a1,25 € al alcance de tu mano y si deseas pinchos calientes, prueba algo de las bandejas que salen continuamente de la cocina y te van ofreciendo directamente a la mesa. Prada a tope destaca por su oferta diferenciada de pocas cosas pero muy buenas y sabrosas. El pulpo o el botillo con cachelos están excelentes. Zancocho o Cañas y Tapas otros dos acogedores locales que recuperan la autentica tradición tabernera acompañando sus cañas con una amplia selección de raciones, tapas y platos. Y por último, Las Pepas, es una taberna contemporánea que ha abierto sus puertas hace apenas un mes en medio de Juan Flórez.
Nuestro alojamiento de esta noche será en el hotel Hesperia en Juan Flórez. Es un hotel conmpletamente nuevo (se ha inagurado en el 2002)y de estética y funcionalidad tipicamente urbana.

UN IMPERIO DESDE LA NADA

Hoy desayunaremos fuera del hotel. En una cafetería que hay justo enfrente, The coffe shop, nos ofrecen multitudes de tes, cafés y bollería, entre ella, varios tipos saludables.
Continuaremos caminando por Juan Flórez, para llegar, aproximadamente en la mitad de la calle a una tienda de Zara. No es una tienda que debamos de pasar por alto, pues es el primer Zara del mundo. Perteneciente al grupo textil Inditex, esta empresa coruñesa ha conseguido alcanzar una posición entre las más destacadas tiendas de ropa, ofreciendo moda de última tendencia a precios muy asequibles.

Y DESPUES DE UNA VICTORIA

A unos pocos pasos del final de Juan Flórez se llega a la Plaza de Cuatro Caminos. En el medio de ella se levanta una enorme fuente dónde los coruñeses celebran las victorias de su equipo local, el Deportivo de La Coruña.
Los coruñeses son gente muy orgullosos de su tierra y de todo aquello que la represente, como puede ser su equipo de fútbol. Los días de partido, las calles se cortan y la ciudad entera se colapsa de coches y cientos de personas luciendo sus bufandas, camisetas y banderas blanquiazules.
Pero además, en el día a día toda la ciudad representa el apoyo a este grupo de campeones. Todas las vallas que bordean el puente que sobrepasa por la plaza de Cuatro Caminos están pintadas en tonos azul y blanco, lo mismo que varios pasos de peatones de otros puntos de la ciudad.
Y es que este equipo que ha sido campeón de liga en una ocasión, en la liga del año 1999 y subcampeón en otras cinco ocasiones, está siempre en el corazón de todo los coruñeses.
Es bien sabido, que además de los rigurosos chapuzones en la fuente toda celebración ha de tener su brindis. Para ello, un poco más delante de la plaza, en la calle Concepción Arenal está la cervecería más popular de toda la Coruña donde podéis tomar cerveza y tapas. Se llama la Estrella porque solamente sirven nuestra cerveza más conocida la Estrella Galicia.
Para disfrutar cualquier otro tipo de cerveza os recomiendo la Cervecería Internacional, en la calle Fernández Latorre. Ahí podéis disfrutar de todas las cervezas del mundo sin ceñiros a la gallega estrella Galicia, sin embargo, su fama no es comparable con la anterior.

MIL SABORES

La zona de cuatro caminos es un lugar en dónde se congregan importantes restaurantes. Para comer hoy propongo el restaurante Manolito, situado al lado de la Cervecería Internacional, es un restaurante caro pero uno de los mejores de toda la ciudad. Tiene además un mesón con el mismo nombre y a pocos metros (Ramón y Cajal) en el que ofrecen excelentes tapas, que aunque sean un poco más caras que en otros locales te aseguran no tener apetito en toda la tarde.
El resto de la tarde propongo dedicársela a las compras.
Asique, como seguramente el tiempo pasará volando de escaparate en escaparate, y todavía estaréis por la zona cuando toque la hora de la merienda, os propongo que no la dejéis pasar y matéis el gusanillo de la tarde con un buen chocolate con churros.
El único conflicto surgirá a la hora de decidirse por el lugar a degustarlos. Las dos cafeterías más características en toda la Coruña para este menester se encuentran frente a frente en la calle Ramón y Cajal. Bonilla y El Timón compiten entre sí por llevarse el mérito de quien hace el mejor chocolate con churros. Mi propuesta es que catéis una esta tarde y otra en el desayuno de mañana, porque hoy nos alojaremos en el Tryp Coruña.

OBJETOS DE DESEO

A desear y a comprar algo de lo que deseemos, que seguramente la crisis nos dejará con ganas de más, es a lo que nos vamos a dedicar esta tarde. La zona de cuatro caminos es conjuntamente una zona de compras. Además de las tiendas que podéis encontrar por estas calles, aquí está el Corte Inglés, y el Centro Comercial Cuatro Caminos.

El centro comercial El Corte Inglés es ya conocido por todo el mundo por su prestigio y la calidad de sus productos. De grandes dimensiones y dónde se ofrecen todo tipo de cosas, desde alimentación, hasta menaje para el hogar, ofrece muchas de las marcas más importantes y como consecuencia más caras del mercado.
El centro comercial Cuatro Caminos, sin embargo, está compuesto por varias tiendas que en general, ofrecen precios más asequibles. Destacan las diferentes tiendas del grupo Inditex, (zara; massimo dutti; berska; stradivarious; zara home…) líderes de ventas en la provincia sino bien en muchas otras partes del mundo.

En la Coruña hay otros dos centros comerciales, el Dolce Vita (el más grande de toda Galicia) y el Espacio Coruña, que se ha inaugurado hace tan solo unos meses y que queda a la entrada de la ciudad. Todos los centros comerciales de La Coruña son una buena opción para los días de lluvia, porque se puede entrar en varias tiendas sin mojarse. Además, en todos existen cafeterías y restaurantes, que ofrecen comida a buenos precios. Yo propongo cenar en el Espacio Coruña ya que en él se nos presentan varias propuestas de tipo buffet, un asiático y un italiano. O si nuestro gusto tira más por el sabor español, la jamonería la rúa hace unas excelentes tapas o bocadillos. Para terminar, el cine de este centro comercial tiene una sala dedicada a películas con efectos en 3D, para ponerse las gafas y ¡dejarse llevar!

martes, 26 de enero de 2010

NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE

Propongo que el día de hoy comience muy temprano, y tras el ya comentado desayuno de chocolate con churros, nos dirigiremos al final de la calle Ramón y Cajal, dónde está el Puerto. Un buen madrugón nos permitirá verlo en todo su esplendor, con un verdadero espectáculo de una auténtica subasta de pescado. El puerto de La Coruña es actualmente el primero de Galicia en tráfico de crudo y mercancías en general y el primero de Europa en desembarque de pesca fresca, descargando gran variedad de pescado fresco y marisco que es llevado a los mercados dónde se venden productos de gran calidad y difíciles de ver en otros establecimientos comerciales. Es por esto que el pescado y el marisco tienen un papel destacado en la gastronomía coruñesa y os recomiendo pedirlos cuando valláis a comer fuera. Las carnes, especialmente el cerdo y las hortalizas también forman parte de la variada gastronomía coruñesa siendo el plato estrella el cocido gallego que consiste en lacón, pierna delantera del cerdo, con grelos acompañado de otras partes del cerdo, garbanzos y patatas cocidas. No deberíais dejar pasar la oportunidad de probarlo.
No solo comer para nutrirse sino también para deleite de los sentidos
Un poco más adelante, la Plaza de Orense nos ofrece toda la información turística que necesitemos de la ciudad con una oficina de información en su centro.

¿TRABAJO O RELAX?

A continuación de la plaza, los Jardines de Mendez Nuñez te deleitarán con una atmósfera relajante que te aísla en un segundo de todos los coches y las prisas que a tan solo unos pasos transitan por las calles. Estos jardines fueron creados en el siglo XIX como un espacio de recreo y reciben su nombre en honor a un famoso marinero de Pontevedra. Fueron construidos en una zona hasta la que antiguamente llegaba el mar, pero fue rellenada robándole este terreno. Los jardines están amenizados por numerosas árboles exóticas, varios monumentos de prestigiosos gallegos, como Emilia Pardo Bazán, estatuas de destacados personajes, como la estatua de John Lennon e incluyen un calendario y un reloj de flores que los trabajadores del ayuntamiento cambian cada noche.
Un poco más adelante, se abre una explanada que ostenta dos edificios modernistas de una espectacular belleza: el edificio de Rtve y el Kiosko Alfonso, que se usaba antiguamente como cine y cafetería y hoy en día es un salón de exposiciones.
Detrás, otro nuevo centro comercial, el Puerto de Ocio, un edificio con varias tiendas, restaurantes y cafés dónde también hay un cine. Y anexionado a él Palexco, el Palacio exposiciones y congresos.
Al otro lado es dónde se encuentra el centro de los negocios, y por eso la calle está llena de bancos y oficinas. Un ejemplo es el edificio del Banco Pastor, que fue construido según la escuela de Chicago. Al principio a la gente no le gustaba este banco porque era muy alto pero poco a poco fueron cambiando su opinión y comenzaron a considerarlo muy sofisticado. Una de las características más destacadas es que sus cimientos fueron hechos de madera.
Unos pasos más adelante, en medio de la espaciada calle se levanta el Obelisco, monumento considerado como el centro de la ciudad, fue construido en honor a uno de los más populares alcaldes, Linares Rivas, quien compró el primer tranvía de la ciudad y empezó a trabajar en el puerto.
Este monumento da entrada a una ancha calle peatonal, la Calle Real, conocida por ser otra de las zonas de compras más habituales de la ciudad.Aqui podeis encontrar tiendas para comprar los típicos regalos con los que a la vuelta del viaje se obsequia a la familia. La mejor opción para mi es una figura de Sargadelos, cerámica típica gallega elaborada en la provincia de Lugo, con un estilo propio muy característico.

lunes, 25 de enero de 2010

CIUDAD DE CRISTAL

Al otro lado de la calle real transcurre la Avenida de la Marina, que recibe este por ser durante siglos, antes de que como os comenté previamente se le ganase terreno al mar, una playa.
Lo más característico de esta zona es también lo más característico de toda la ciudad, las típicas galerías, la razón por la que la Coruña es conocida como la ciudad de cristal. No son más que casas que cubrieron sus balcones con madera y cristal con la intención de mantener las casas calientes en invierno y frías en verano. Originalmente estos balcones eran la parte trasera de las casas, donde estaban la cocina y el baño, de modo que las habitaciones principales quedaban del otro lado, de cara a la calle principal porque preferían ver la gente paseando por la calle y chismorrear sobre ellos en lugar de ver el mar, que consideraba solamente un lugar de trabajo, puesto que estas casas estaban habitadas por pescadores que amarraban sus botes a las columnas de los arcos de la parte inferior. Hoy en día, entre estos arcos múltiples restaurantes ofrecen sus mejores menús. Entre ellos nuestra propuesta para hoy, el Coral, uno de los restaurantes de mayor prestigio de la ciudad. Cuenta con 3 tenedores en la guía michelin y varios premios internacionales, entre otros Unipyme (1985), golden cock medal (1987), plato de Oro de la Gastronomía Española (1987), empresa del año (1999), medalla de Galicia, Premio de Prestigio, Premio á Potenciación da Cociña Galega (2005)…